lunes, 15 de noviembre de 2010

Te voy a contar un cuento..."El estuche de Marcos"

   Os voy a contar la historia de un estuche del colegio. Este estuche es de Marcos, un niño más o menos de tu edad. Su estuche hace cosas raras: parece que se mueve mientras Marcos escribe, se cierra y se habre sin tocarlo. Pero no es solo el estuche, hay veces que está escribiendo y su lápiz no pinta, o el borrador no borra, sino que mancha. A Marcos esto le parece raro pero no le preocupa mucho.

   Un día, al preparar la mochila para ir al cole, Marcos ve que su estuche no está ahí, mira por su habitación y no lo ve. Va a preguntar a su madre pero ella no sabe nada, al volver a su habitación, se encuentra el estuche pintado en el suelo, y todo lo que tenía dentro de él fuera. Piensa que a sido su hermano pequeño, coge todo y se va al colegio.

   Al llegar a clase, Marcos les cuenta a sus amigos lo que le ha pasado y ellos se quedan algo extrañados. Al principio de la clase, el estuche va bien, pero de repente se cierra, y al momento; saltan de él todos los lapiceros y pinturas chillando: -¡ESTE ESTUCHE NO ES UNA PAPELERA! Nadie entiendo lo que pasa hasta que Marcos ve en su estuche un papel de caramelo, les pide perdón a los lápices y pinturas, lo saca y todo vuelve a ser normal.
Si comes caramelos, no eches en el estuche los papeles, o te podrá pasar como a Marcos. Y colorín colorado mi cuento por hoy se ha acabado.



jueves, 11 de noviembre de 2010

Caza de palabras: "Los paseos de María"

 Os voy a contar la historia de una adolescente llamada María,vivía en el centro de una ciudad,la ciudad de Roma. María era una chica muy curiosa y enamoradiza. Tenía dos amigas, Itchi y Laura,iban juntas a todas partes, menos a los paseos de María.

A María le gusta su ciudad, pero lo que más le gusta de vivir allí, es poder pasear por las calles y parques,rodeada de todos esos espectaculares monumentos de muchos y años y, pensar como los habrán hecho...






En ese paseo, María se siente libre, diferente, como si le hubiesen quitado esa presión que todos llevamos dentro, esas preocupaciones...Le gusta ir hasta los sitios más lejanos de la ciudad, mirar, correr, sentirse unida con todo lo que le rodea. Aunque nadie lo sabe, a María, le encanta escribir sobre todo lo que ve, siente y oye, pero estas cosas las escribe con una letra diferente, más redonda de lo habitual, porque dice que a ella, esa letra le llena de sentimiento y alegría al leerla.

María vuelve  casa con la luz del sol, allí le esperaba su familia,una familia normal. María tiene una hermana, Elisa, ella es menor que María, se llevan muy bien, confían plenamente la una en la otra y siempre se intentan ayudar. Elisa quiere ir con María a sus paseos, pero ella no le deja, le gusta ir sola. Aunque hay una cosa que solo Elisa sabe, son los sentimientos de María, lo que ven sus ojos y oyen sus oídos, todo lo que le pasa en sus paseos por la ciudad. Elisa es la única persona a la que María deja leer su libreta, en la que escribe todo esto.

María va a clase todas las mañanas, pero esta se siente diferente, observada, siente algo raro, una presencia sigilosa, algo o alguien que la vigila. Ella sigue su camino, en la puerta se encuentra a Itchi y Laura y les cuenta lo ocurrido, ellas no saben que decirle, les da un poco de miedo, esa sensación, les da bastante respeto. Esta tarde, al salir de clase iban a ir al cine las tres, pero María, prefiere irse a dar un paseo.Aunque lo que ella no sabe, es que este, no va a ser como los demás...

María va andando, de pronto, vuelve a sentir esa sensación, pero más intensa, más real, se sienta y respira hondo, parece que so le alivia. De repente, aparece un chico guapísimo, a ella le suena su cara, pero no sabe de que, se acerca a ella y le pregunta que si puede acompañarla y ella acepta, a María le empieza a latir el corazón más que nunca, es raro, nunca había ido a a pasear con nadie, pero se siente segura, ya no siente esa presencia, siente alegría, y, un cariño especial por ese chico.

Se hace tarde, María debe volver a casa, aunque si por ella fuese, se quedaba ahí con él todo el tiempo del mundo. Al llegar a casa, María va hacia su habitación, se tumba en la cama, y por la ventana observa el azul oscuro del cielo, una noche llena de estrellas, llena de un luz intensa.

Piensa en él, y en que, si alguna vez, le volverá a ver...